miércoles, 22 de enero de 2014

Las Rabietas

Las rabietas o berrinches son comportamientos coléricos mediante los que el/la niño/a manifiesta su incapacidad para hacer o conseguir algo que desea. Se consideran una parte normal del desarrollo del niño de 1 a 3 años y la tendencia es a la desaparición hacia los 4 años.

Su origen suele estar en un conflicto entre los deseos de autonomía del niño y las limitaciones que se le imponen a una edad en la que no posee un desarrollo suficiente del lenguaje, para poder expresar con palabras sus necesidades o sentimientos. Hay factores que pueden facilitar su aparición como el sueño, el hambre, la incomodidad o el estar enfermo. Muchos niñ@s siguen teniéndolas porque tuvieron éxito con rabietas anteriores.
  • ¿Cómo se pueden evitar?
Establecer normas razonables, claras y coherentes y no cambiarlas, para que conozca perfectamente donde están sus límites. Las reglas deber ser siempre las mismas y también independientemente de que quien esté en ese momento a su cuidado.

Reforzar los comportamiento positivos. Es decir, entre otras cosas hacerle caso y alabarle cuando su conducta es la adecuada. Es niño busca la atención de sus padres y si la consigue sobre todo cuando hace "cosas malas", le estaremos indicando que ese es el comportamiento que debe repetir para conseguir que le dediquemos más tiempo.

Enseñar con el ejemplo, evitando gritar o discutir delante del niño. El niño pequeño aprende directamente de los padres también cómo responder ante los conflictos. Siempre que sea posible, ofrecer al niño la posibilidad de elegir entre varias opciones disponibles. Avisar al niño, con tiempo, cuando vaya a producirse un cambio de actividad para que pueda prepararse e irse haciendo a la idea.

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EDUCAR ES...

"Lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar... ... y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino... un poco de pirata... un poco de poeta... y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño irá muy lejos por el agua. Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada." (Gabriel Celaya)